En el marco del Festival de Cine de Edimburgo, el actor Ewan McGregor ofreció una mirada retrospectiva sobre su trayectoria, abordando desde sus inicios audaces en el cine hasta su compleja relación con la saga galáctica que marcó un antes y un después en su carrera.

Durante el encuentro, McGregor compartió lo que significó asumir el papel de Obi-Wan Kenobi. Aunque hoy es un referente indiscutible del personaje, el actor confesó que inicialmente dudó sobre aceptar el rol, buscando consejo en colegas cercanos como el director Danny Boyle y su tío, Dennis Lawson. «Decidir hacerlo fue difícil», admitió el actor, señalando que en aquel momento se encontraba inmerso en un cine más independiente y no se visualizaba en una producción de tal magnitud.

El intérprete también reflexionó sobre la disparidad entre la experiencia de rodar películas de autor —donde el objetivo es la introspección emocional— y el reto técnico de las superproducciones, las cuales fueron duramente recibidas por la crítica en su momento. Sin embargo, con el paso de los años, McGregor experimentó un cambio de perspectiva al descubrir la apasionada comunidad de seguidores que creció junto a esas historias. Fue durante la promoción de la serie Obi-Wan Kenobi para Disney+ cuando finalmente comprendió el impacto real de su trabajo: «Empecé a darme cuenta de que esas películas eran amadas», comentó.

Hoy, con 55 años, McGregor se encuentra en una etapa de su vida que le permite conectar de una forma distinta con el maestro Jedi, acercándose a la edad que tenía Alec Guinness cuando interpretó al personaje en A New Hope. Esta nueva madurez ha renovado su interés por seguir explorando la historia del exiliado de Tatooine.

«Realmente me gustaría volver a hacerlo», declaró, dejando abierta la posibilidad de futuras narrativas que sigan a los eventos vistos en pantalla, sugiriendo que aún quedan historias importantes por contar sobre el camino de Obi-Wan.